El cuerpo, otra clase magistral de Jesús Micó

De nuevo he tenido una clase magistral con Jesús Micó. Esta vez sobre el cuerpo en la fotografía. Comenzó proyectándonos una selección de fotos que habían sido galardonadas en los años 90, y luego pidió que de uno en uno fuésemos valorando cuales eran las que más nos gustaban y las que menos. Bien. Se acaba la ronda en la que todo el mundo ha dicho lo que piensa y nos dice que a él no le gusta ninguna y que esto es exactamente lo que no debemos fotografiar nunca. Lo cual nos descoloca a todos un poco.

A partir de ahí desarrolló su personal visión del cuerpo en la fotografía, criticando cómo se ha tratado y se sigue tratando el desnudo… de una manera sexista, machista, conservadora y excluyente. Excluyente porque los modelos han de tener una serie de medidas que estén dentro del canon actual de lo bello. En esas fotos no hay mujeres gordas, feas, viejas, discapacitados y a penas hay hombres. ¿Cuándo vamos a parar de vender sexo a la sociedad? ¿Cuándo vamos a parar de transmitir con nuestras fotos que esas modelos son modelos a seguir?

Después de esta dura crítica y muy cierta a la vez… nos expone su trabajo de Natura Hominis Taxonomías. Que se trata de una serie de fotos en las que retrata a gente desnuda como si se tratase de una foto de DNI o carcelaria. Coge a gente de su alrededor, sin importarle “la belleza” del cuerpo y los retrata uno a uno componiendo así un mosaico. De esta manera trata el desnudo como algo abstracto, individual, igualitario e inclusista. Son fotos que cuando las vi por primera vez en su web no me dijieron nada, pero acompañado con esta reflexión hace que te llegue.

Al rato nos proyectó la segunda parte de su trabajo Natura Hominis Escenarios. Donde hace público lo privado. Son fotos de ámbito completamente privado, de sus padres, de sus amantes, de sus amigos… nos hace espectadores de su vida. Y con estas fotos ocurre lo mismo que con las anteriores, si las ves en su web no te llegan y las pasas rápido, pero si lees el texto que escribe para cada una de ellas y vas oyendo la música que él ha pensado para esas fotos… te atrapa.

Espero que en sus siguientes exposiciones se anime a hacer lectura de sus maravillosos textos.

Conclusión: nos invita a que nuestras fotos sean una puerta de entrada al alma del fotógrafo, un punto de partida. La fotografía debe hablar más del  fotógrafo y no tanto del objeto fotografiado.

Leave a Reply