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El Palacio del Infante Don Luis se encuentra en el casco urbano de Boadilla del Monte, Madrid. Fue construido en 1765 por Ventura Rodríguez, uno de los arquitectos más importantes y prolíficos del siglo XVIII español, quien concibió una de las obras más notables del neoclasicismo madrileño. Además del edificio propiamente dicho, el palacio integra una extensa zona ajardinada y agreste.

El palacio ocupa 20.574’5 pies de superficie y comprende subterráneo con sótanos, mina y cueva; rampas, cuarto bajo, entresuelo, cuarto principal, y segundo; tres escaleras: una principal, otra de oficios y otra particular, con bajadas al jardín y huerta; una espléndida capilla pública decorada con mármoles, bronces dorados a molido y estucos, así como tribuna principal de maderas finas de indias y bronces también dorados a molido. Próximos al palacio se trazaron dos jardines, alto y bajo, y una huerta de 858.250 pies.

La construcción, que es de planta rectangular, está formada por tres cuerpos de tres plantas. El central presenta portadas neoclásicas flanqueadas por columnas toscanas, tanto en su fachada norte (noble) como en la sur (jardín). Sobre la puerta principal descansa un balcón enmarcado por columnas jónicas y rematado con un frontón semicircular, sobre el que se dispone, a su vez una ventana encima de la que se emplaza una lápida con la inscripción “A.D. MDCCLXV”. Los dos cuerpos laterales están rematados por sendos torreones y cubierto todo el edificio con teja árabe.

En 1760 el Infante Don Luis Antonio tomó la decisión de formarse su propio patrimonio, tuvo conocimiento de las dificultades económicas de los marqueses de Mirabal y se prestó a adquirir el mayorazgo que los mismos poseían en Boadilla del Monte. Villa que le convenía por hallarse próxima a la Corte y a la que conocía muy bien por ser colindante al condado de Chinchón, propiedad de su hermano Felipe, duque de Parma, y por haber pasado largo tiempo en el castillo de Villaviciosa de Odón, durante la agonía de su hermano Fernando VI.

El palacio fue la residencia principal del Infante don Luis, desde su compra 1760, hasta su matrimonio morganático con María Teresa de Vallabriga, en 1776.

Hasta la llegada de la guerra civil de 1936, el palacio poseía una importante pinacoteca que contaba con trabajos de Francisco de Goya, Brurghel, Rembrant, Murillo, Velázquez, Durero, etc. Con la Guerra Civil y los graves daños causados en el edificio (fue hospital, cárcel y puesto de mando), comenzaron una serie de intervenciones que afectan tanto a la construcción en si como al uso de la misma por la Dirección General de Regiones Devastadas: Hospital de Sangre, cuartel y, desde 1942 a 1973, escuela para niñas dependientes del Auxilio Social.

El palacio fue devuelto a su propietario, don Carlos Rúspoli, Duque de Sueca (descendiente del infante don Luis), realizándose en 1973 obras de restauración y consolidación. A pesar de que en 1974 el palacio fue declarado monumento nacional, la falta de subvenciones y lo costoso de su mantenimiento acabaron por deteriorar gravemente los jardines y la construcción. En 1998 Enrique Rúspoli y Morenés, último propietario descendiente directo del infante Don Luis, tras fracasar en todos sus intentos por conseguir las subvenciones necesarias que permitiesen mantener un ambiente digno y evocador, al estilo de los palacios ingleses o franceses, vendió el palacio de sus antepasados al Ayuntamiento de Boadilla del Monte.

Desde que el Ayuntamiento de Boadilla se convirtió en el propietario del palacio ha habido dos intentos de privatizarlo, la primera por el Ministerio de Defensa, estando el PP gobernando, y luego por la SGAE, estando el PSOE. Ambas fueron desestimadas ya que las obras que pretendían hacer en el Palacio incumplían las leyes de Patrimonio Histórico.

Actualmente el palacio está en un estado lamentable a la espera de que comiencen a mitad de este año las obras de restauración, se han destinado 2 millones de euros procedentes de los FEDER, 160.000 euros que dona el Banco Santander y 400.000 euros por parte del ayuntamiendo de Boadilla, para la rehabilitación de los portones de acceso a los jardines del monumento, la reforma de la fachada, la restauración de los muros perimetrales y la huerta. El arquitecto que llevará acabo la restauración será José Ramón Duralde. Al parecer, la intención del equipo de gobierno pasa por recuperar el Palacio en un plan de 14 fases.

“Un colchón deshecho, trozos de cañerías, zanjas en el suelo, árboles enfermos y hasta una vieja bicicleta estática «adornan» actualmente los reales jardines del Palacio del Infante Don Luis de Boadilla. Su interior no está mejor: agujereado por catas arquitectónicas, agrietado por el paso del tiempo y plagado de escombros y suciedad”

Fuentes: http://www.amigospalacio.org/http://www.soloboadilla.es/;
                 http://www.boadilla.com/http://es.wikipedia.org/ http://www.larazon.es/

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