Julio Verne fue el primer hombre en imaginar cómo sería un viaje a la luna, y describió cómo la ausencia de Gravedad haría flotar los cuerpos, algo que no pudo ser demostrado hasta mucho tiempo después. La Gravedad nos tiene tan acostumbrados y condicionados, que nos resulta muy complicado siquiera plantearnos cómo sería la vida sin ella. Nos mantiene unidos a la tierra, atados a una misma percepción compartida del espacio que nos rodea. Sin Gravedad nuestra percepción cambia en infinitos niveles, desde el físico hasta el mental, de los pies a la cabeza.
Gravedad es un proyecto en el que me permito divagar acerca de la ambigüedad de los espacios; viviendo lo cotidiano como algo extraño, y la rareza desde lo absolutamente normal. Es otra forma de ver el mundo que nos rodea, de sentirlo de una forma más libre y pura, sin los condicionantes impuestos por una de las mayores fuerzas de la tierra. Gravedad es una visión irreal de la existencia.